La sonrisa invisible

Esta es la historia de unos hombres
que al primer abrir los ojos… nada vieron
nada… ni una sola diferencia… abrir, cerrar, abrir, cerrar… lo mismo
Una nada que ni se sabía donde empezaba… que decir de si siquiera tendría en realidad algún límite
Ninguna fuente de luz, ningún punto, tonos de gris, ni color

Pasó el tiempo y poco a poco los contornos… todas las incipientes texturas y cambios de aquel aliento de luz, aparecieron
Hasta que brilló el sol en lo alto y todos los límites, que jamás estuvieron y estuvieron allí desde siempre, fueron adoptados por los innumerables ojos y quedaron grabados en lo profundo, de modo que a la vuelta de la noche dejaron estelas fantasmagóricas en esos nuestros espejos internos, y fueron recordados una y otra vez hasta tomar toda la realidad de la atención, en vigilia y en sueño

Y así pasó mucho más tiempo, y sigue pasando en eternos ciclos

Mas también pasó un tiempo, dentro de ese infinito tiempo, que fue al principio, al medio y al final… en que brilló una luz aún más alta… que lo volvió todo transparente para siempre
y allí nos miramos sonriendo una sonrisa invisible, en plenitud

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